T R A J Í N

Presentan Entre el último verso y el primer disparo de la noche

 Presentan Entre el último verso y el primer disparo de la noche

La primera presentación del libro de poemas «Entre el último verso y el primer disparo de la noche», escrito por Alejandro Reyes Juárez, con fotografías de Silvia Carbajal Huerta, se llevará a cabo en PRAS4 Espacio de Cultura y Cafebrería el próximo 30 de abril a las 5 de la tarde. Además, en ese mismo marco se inaugurará la exposición de las fotografías que integran el libro. Estarán en la presentación Arturo Texcahua, editor de Trajín, quien hizo posible que este proyecto se materializara, y Julio Huertas, artista, escritor, chef, maestro y amigo. La música estará a cargo de Carlos Díaz y su Trovohemia.

Al respecto, Gerardo Enciso escribe:

“¿Qué hay entre un final y un comienzo? Una historia. Y esa historia nos es narrada aquí por Silvia Carbajal Huerta, Fotografía, y Alejandro Reyes Juárez, Poesía. Es una historia privada y pública a la vez, sobre el espacio y el tiempo y lo que se mueve en el entre. La historia de un país violentado hasta la desesperación, y de la Naturaleza que observa y resiente la brutalidad humana. Pero también nos cuentan de la compasión y de la belleza del alma humana que ve, que reflexiona, que nombra. Las construcciones geométricas en las fotografías de Silvia Carbajal Huerta, la luz contra la oscuridad, los cielos móviles y pesados, los campos sin rastro humano. Poesía el ala de garza. Poesía la niña de espaldas que mira el agua entre dos postes. La calle, el enojo, la pesadilla. Y la ternura en siluetas. Un puente de metal agazapado como animal al acecho. El ojo despierto y transmutado de Silvia, se trastoca con la poesía casi fotográfica de Alejandro Reyes Juárez, que construye una arquitectura de sus poemas como si fueran fotografías para ciegos; detalle exacto y emoción exacta: «Si acaso, una brizna de madrugada que motive el canto de la hojarasca». Migrantes, fantasmas, signos, óxidos, graznidos, silencios; «La guerra que nadie se atrevió a nombrar». Plegarias ignoradas. «Las palabras tejen máscaras». Entre el último verso y el primer disparo de la noche transcurre la historia o autorretrato de un país asesinado y acurrucado en una fosa común que sigue mirando, en otro cielo, cómo las nubes se incendian en un atardecer tristísimo y maravilloso. Un país (o un verso) y los disparos (asesinos) y los disparos (del obturador de la cámara), ambos deteniendo el tiempo y suspendiendo la imagen.

«¿Cuál es la utilidad o la función de la poesía en la actualidad?”—se preguntaba Robert Graves en su maravilloso libro La Diosa Blanca— y respondía: La función de la poesía es la invocación religiosa de la Musa; su utilidad es la experiencia de exaltación y de horror mezclados que su presencia excita. ¿Pero «en la actualidad»? La función y la utilidad siguen siendo las mismas; sólo la aplicación ha cambiado. Ésta era en un tiempo una advertencia al hombre de que debía mantenerse en armonía con la familia de criaturas vivientes entre las cuales había nacido, mediante la obediencia a los deseos del ama de casa; ahora es un recordatorio de que no ha tenido en cuenta la advertencia, ha trastornado la casa con sus caprichosos experimentos en la filosofía, la ciencia y la industria, y ha traído la ruina a sí mismo y a su familia. Nada más actual que este Entre el último verso y el primer disparo de la noche.

El libro se encuentra en diversas librerías y en sitios de venta por Internet.

La cita es en Calle Progreso 23, Primer piso, Ixtapaluca, Centro,. A media calle del kiosko.