T R A J Í N

La primera y última rodada con Papá

 La primera y última rodada con Papá

POR IVÁN EMMANUEL PASTEN MARTÍNEZ.

Quién iba a pensar que el 5 de diciembre viviría el sueño que todo biker anhela: ¡el poder rodar con su padre!

Quién iba a pensar que con el pasar de las horas y viendo el atardecer junto con él, sería la última en mi vida.

La rodada concluyó. Era el joven más feliz del mundo. Mi sonrisa era inevitable, a mis 25 años y él con sus 74. Empezaba a cumplir muchos sueños y siempre estuvo apoyándome.

Anhelaba que me acompañara el 12 de Marzo en el aniversario del moto club Fantasmas Biker Nacional. Con gusto pagué la cooperación pero mi sonrisa se esfumo el 6 de febrero cuando él parte de mi vida y trasciende a las estrellas.

Fue el dolor y la vivencia más desgarradora que pude soportar, y la he pasado muy mal.

Quién iba a pensar que hoy en día sólo veo su silla vacía y no existe lección de vida que me pueda enseñar.

Sé que él está orgulloso de mí, fui a la rodada y siempre lo sentí cerca, compré una campana biker que le quería obsequiar y ahora la porto como amuleto en mis viajes.

Amen a sus padres, yo sólo esperó que me guarde un espacio en el cielo, porque quiero subir a estar de nuevo con él.