18 agosto 2022

T R A J Í N

Días críticos, diacríticos

 Días críticos, diacríticos

POR ARTURO TEXCAHUA.

Hoy desperté pensando en los días críticos que vivimos. Una economía que da traspiés, zarandeada por la pandemia que nos ha asolado durante los últimos dos años y que ahora recibe el impacto de una guerra, que es perseguida por un fenómeno inflacionario mundial, cuya repercusiones más importantes son el desempleo y la pobreza. Sumemos aquí en México el tema de la inseguridad que pese a los discursos oficiales y sus cifras optimistas, sigue siendo uno de nuestros mayores problemas. (Nada más vean la masacre de Michoacán). Todos sabemos que el narco y la delincuencia organizada dominan el tema de la violencia.  Lo peor es que uno termina acostumbrándose a todo esto, al grado que le parece normal algo tan alarmante. También son días críticos, porque con cada noticia alrededor de Ucrania tememos lo peor en medio de consecuencias aún impredecibles.

La reunión de estas dos palabras días críticos (el adjetivo principalmente) me recordaron un tema que suele estar cerca de mi trabajo como editor: los acentos diacríticos. Hay un origen etimológico común en el griego. Advierte que hay una crisis, que se vive una situación muy difícil o de mucha gravedad, tal como lo advierte el Diccionario de la Real Academia Española, al que acudo con mucha frecuencia. Diacrítico, también de raíz griega, quiere decir que distingue y advierte la tilde (o acento ortográfico) que se coloca en una palabra para diferenciar su significado, cuando hay dos que se escriben y se pronuncian igual. Con la omisión de signo o con su uso erróneo lidio continuamente en las correcciones que hago de los textos de mis amigos escritores. No sé cuáles sean las omisiones y errores en su uso más frecuentes. Quizá sea el tú, referido al pronombre (tú eres tu peor enemigo); tal vez sea la palabra mí, también pronombre en lugar de adjetivo (mi pastel es solamente para mí); probablemente sea él, también como pronombre en lugar de artículo que funciona como modificador (el perro es de él). Porque hay otros e igualmente son confundidos para que nosotros los editores los corrijamos.